La humanidad vive en un Edén alimentado por las incansables manos de la robótica. Gracias a sus incontables y voluntariosas masas de trabajadores sin alma, las penas del mundo parecen haberse mitigado. No hay hambre, ni soledad, ni necesidades materiales.
Incontables loas se cantan a la memoria de Alexander Hoffman, el hombre que alumbró esta nueva rama de la ciencia. Aunque hoy día son sus hijos, Odelia y Albretch, los que cargan con el peso de su legado.
Pero, ¿y si existiera una forma de recuperar su genio? ¿Y si pudiéramos reconstruir su alma a partir de las huellas que dejó en sus hijos? Conjurar fantasmas nunca fue una idea brillante, pero por una vez puede que tan ignominioso acto esté justificado…
Los hijos de Hoffman es un vivo interpretativo.
Nº de Participantes: 9
Las Jornadas Tierra de Nadie 2011 se celebrarán entre el 11 y el 15 de agosto. Si quieres venir léete nuestra guía.