Rafa, sabes que no lucharé contigo. Y sabes que, si es necesiario, lucharé por tí. Y por los humanos.
Si Dios no quiere guerra, que la detenga, pues está en Su Mano hacerlo.
Nos hizo como somos. Tú eres sanador, yo siembro la destrucción, Gabriel

la vida...
Y recordad que no se juega nuestra salvación o condena (eso es secundario) sino la raza humana. Y ya sabeis quien quiere destruirla y quien preservarla... "Por sus obras los conocereis" dijo el Hijo de Dios.
No todos los protectores de los hombres llevarán alas blancas... ni todos los que buscan su destrucción alas negras.